La extinción de la flora y la fauna ha sido muy perjudicadora para el ser humano que a la vez nosotros lo hemos estado provocando.
La extinción ha venido perjudicando al planeta desde años mas antiguos antes de que exista el ser humano.

LA CACERÍA
La caza (también denominada actividad cinegética) es la actividad o acción en la que se captura generalmente un animal. Según el filósofo español José Ortega y Gasset, "La caza es todo lo que se hace antes y después de la muerte del animal. La muerte es imprescindible para que exista la cacería".
l origen de la caza es casi tan antiguo como la existencia del humano. Se considera que los primeros grupos humanos utilizaron un sistema de caza, pesca y recolección el cual fue muy eficiente para garantizar el poblamiento del planeta. Se estima que más del 80% de los grupos humanos en la actualidad son herederos de este modo de producción basado en el desarrollo de incipientes tecnologías y técnicas primitivas de recolección, cacería y pesca.
COLECCIÓN
La colección de animales es unas de las principales causas de la extinción de los animales esto implica también a la caza ya que la intención de algunas cazadores es obtener a estos animales para disecarlos y tenerlo como adorno.
EL NEGOCIO DE LAS PIELES
Las pieles, plumas y otros subproductos animales acompañan y forman parte del abrigo del hombre desde la Prehistoria. En cuanto a las pieles, la industria peletera se cobran anualmente la vida de 20 millones de animales salvajes cazados en trampas y de 40 millones de animales criados en granjas. Todos ellos cruelmente despellejados antes, durante o después de su muerte, porque la moda y los consumidores lo requieren.
COMERCIO DE PRODUCTOS
Muchos animales continúan sufriendo por los otros productos que ellos proveen. Se usan comúnmente las mariposas para decoración. Las pieles de cocodrilos, caimanes y serpientes se convierten en zapados y carteras. El Cocodrilo Cubano ha sido tan perseguido por su piel que ahora solamente existe en dos pequeños pantanos. Las conchas de las tortugas marinas, usadas para hacer objetos de "carey", han llevado a que las tortugas estén en peligro. Millones de aves son cazadas por sus plumas que pueden usarse en sombreros y ropas.
El elefante es muy buscado por sus colmillos de marfil; solamente en Kenia, sus poblaciones han disminuido dos tercios en apenas ocho años. La población de elefantes en el Parque Nacional Ruwenzori ha bajado de 3,000 a 150 individuos desde 1972. El comercio de marfil es responsable por la muerte de 50,000 a 150,000 elefantes cada año.
También está en una situación verdaderamente crítica el rinoceronte, que es cazado por su cuerno, considerado como medicina y afrodisíaco. La gran alca y la paloma pasajera se extinguieron en el siglo 19 y principios del 20 debido a la caza excesiva, y el periquito de Carolina desapareció debido a una combinación de cacería excesiva y destrucción del hábitat. Familias completas de plantas como los cactus, orquídeas y las Cycadaceae están consideradas como amenazadas o en peligro debido a la recolección excesiva con propósitos comerciales.
Por ejemplo, se cree que cada parte del rinoceronte es un remedio para algo - sus dientes, pelo, sangre, órganos internos, cuerno, etc. Durante un tiempo, el Zoológico de Calcuta en la India encontró que había un fácil mercado para botellas de orina de sus rinocerontes cautivos.
LOS DEPREDADORES
En ecología la depredación es un tipo de interacción biológica en la que un individuo de una especie animal (el predador o depredador) caza a otro individuo (la presa) para subsistir. Un mismo individuo puede ser depredador de algunos animales y a su vez presa de otros, aunque en todos los casos el predador es carnívoro. La depredación ocupa un rol importante en la selección natural.
En la depredación hay un individuo perjudicado, que es la presa, y otro que es beneficiado, que es el depredador, pasando la energía en el sentido presa a depredador. Sin embargo, hay que resaltar que tanto los depredadores controlan el número de individuos que componen la especie presa, como las presas controlan el número de individuos que componen la especie depredadora; por ejemplo, la relación entre el león y la cebra.
Otro ejemplo de esta relación muy especial entre estos depredadores y el ecosistema es que los depredadores, al controlar el número de individuos de una especie, pueden proteger al ecosistema de ser sacado de balance, ya que si una especie se reprodujera sin control podría acabar con el balance de dicho ecosistema. Por ejemplo: el águila y la serpiente se alimentan de ratones, y éstos a su vez se alimentan de determinados tipos de plantas; si uno de los depredadores se extinguiera el otro no podría disminuir la población de esos roedores y esto disminuiría la población de plantas.
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